martes, 22 de noviembre de 2016

La Biblia en el 7º arte: la película Marte



Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto tras una terrible tormenta y abandonado por la tripulación, que pone rumbo de vuelta a la Tierra. Pero Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y solo en el hostil planeta rojo. Con suministros escasos, deberá recurrir a su ingenio y a su instinto de supervivencia para encontrar la manera de comunicar a la Tierra que sigue vivo.
 Esta película contiene los siguentes valores bíblicos:


 1. Rescate: Salmo 103; 1 Pedro 1.18

sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,19 sino con la sangre preciosa de Cristo

La película muestra el esfuerzo colectivo de la NASA y otros países para rescatar a Watney. Esto subraya el valor intrínseco de la vida humana, un principio fundamental en la enseñanza cristiana. La Biblia enseña que cada persona es valiosa y amada por Dios.

 2. Atravesar adversidades: Hechos 14.22

Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

 3. La fragilidad del ser humano: Salmo 8

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?
Le has hecho poco menor que los ángeles,
Y lo coronaste de gloria y de honra.

 4. La Mayordomía: Mateo 25.


14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos....
19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.


 5. La importancia de tener buen ánimo: Proverbios 18.14;

El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

Proverbios 17.22

El corazón alegre constituye buen remedio;
Mas el espíritu triste seca los huesos.


 6. El sacrificio: Hebreos 9.14

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

 Juan 10.18

Nadie me la quita (la vida), sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 

7. PerseveranciaMateo 24.13

Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo.

8. Crecimiento de la semilla del Reino (la plantación en Marte): Marcos 4.26-29

Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado. 



Mark Watney, el protagonista, enfrenta una situación extremadamente desafiante al quedar varado en Marte. Su determinación y perseverancia para sobrevivir pueden ser vistas como un reflejo de la fe cristiana, que enfatiza la importancia de no rendirse ante las adversidades y confiar en Dios en tiempos difíciles.



viernes, 1 de abril de 2016

LUZ Y SAL





Mateo 5.13-16

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Si las bienaventuranzas describen el carácter esencial de los discípulos de Jesús, las metáforas de la sal y la luz indican su influencia bienhechora en el mundo.
El mundo indudablemente perseguirá a la iglesia (10-12); pero el llamado de la iglesia es servir a este mundo que la persigue (13-16).
Para definir la naturaleza de la influencia que ellos tendrían, Jesús recurrió a dos metáforas tomadas de la vida hogareña. Todo hogar, aunque fuera pobre, usaba y todavía usa sal y luz.
La verdad básica que descansa detrás de estas metáforas y es común a ambas es que la iglesia y el mundo son comunidades diferentes.
Además, las metáforas nos dicen algo sobre ambas comunidades. El mundo evidentemente es un sitio oscuro, que tiene por sí mismo poca luz o ninguna, puesto que se necesita una fuente de luz externa para iluminarlo. El mundo también manifiesta una tendencia constante al deterioro. El concepto no es que el mundo sea desabrido (sin sabor) y los cristianos lo pueden hacer menos insípido, sino que está corrompiéndose. No puede por sí mismo interrumpir el proceso de descomposición. Sólo la sal que se introduce desde el exterior puede hacer esto. La iglesia,por otro lado, ha sido colocada en el mundo para desempeñar un doble rol: como sal detiene -o cuando menos obstaculiza- el proceso de corrupción social, y como luz disipa las tinieblas.
La efectividad de la sal, sin embargo, es condicional: tiene que retener su facultad de salar.  La sal puede contaminarse si se mezcla con impurezas, y entonces se vuelve inútil.
El Sermón se construye bajo el supuesto de que los cristianos son diferentes, y nos lanza un llamado a ser diferentes.
 Jesús nos dice: vosotros tenéis que ser lo que sois. Vosotros sois sal, y por eso tenéis que retener vuestra sazón y no perder vuestro sabor cristiano. Vosotros sois luz, y por eso tenéis que dejar que vuestra luz alumbre y no ocultarla de ningún modo, ya sea por el pecado o por componendas, por pereza o por temor.
ésta es la forma en que Dios será glorificado. Aquí, en los comienzos de su ministerio Jesús dice a sus discípulos que si dejan que su luz alumbre de modo que se vean sus buenas obras, su Padre que está en los cielos será glorificado.

miércoles, 16 de marzo de 2016

LAS FIESTAS DEL ANTIGUO PACTO



En el antiguo testamento Dios estableció varias fiestas solemnes y sagradas para que Israel le honre. De entre ellas hay siete que son las más importantes o principales.
El calendario hebreo es diferente al calendario gentil (gregoriano) que usamos y para nosotros los gentiles la fecha de las fiestas no será la misma cada año haciendo necesario el hacer referencia al calendario hebreo para entender las fechas y los tiempos.
En colosenses 2:16-17 se nos dice que estas fiestas judías son sombra de lo que ha de venir indicando que son imagen de grandes eventos proféticos de los cuales ya cuatro se han cumplido y faltan tres por cumplirse.

La Pascua (Pesach)

Referencias:Levítico 23:4-8 

Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos:
En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.
Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.
El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
Y ofreceréis a Jehová siete días ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
Significado: Pesach, significa; "pasar por alto" haciendo referencia al momento en que el ángel de la muerte paso por alto las casas de los hebreos que marcaron sus puertas con la sangre de un cordero evitando la muerte de los primogénitos cuando estaban en Egipto. Representa la salvación y la liberación por medio de la sangre del Cordero. 

Es una imagen de: El sacrificio de Cristo (El Cordero de Dios) cuando derramo su sangre por nosotros y nos libró de la esclavitud del pecado salvándonos del poder de la muerte.

domingo, 14 de febrero de 2016

EL ARCA DE LA ALIANZA






El arca del testimonio
(Ex. 37.1–9)

 Éxo 25:10 Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.
Éxo 25:11 Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor.
Éxo 25:12 Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
Éxo 25:13 Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro.
Éxo 25:14 Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas.
Éxo 25:15 Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.
Éxo 25:16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
Éxo 25:17 Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.
Éxo 25:18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio.
Éxo 25:19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos.
Éxo 25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.
Éxo 25:21 Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.
Éxo 25:22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.



Estaba hecha de madera de acacia cubierta de oro y sus dimensiones eran de 115 cm. x 70 cm. x 70 cm. Estaba colocada en el lugar santísimo y contenía las tablas de la ley, aunque posteriormente se añadieron el maná y la vara de Aarón que reverdeció (Hebreos 9:4), de forma que en el arca estaba preservada la santidad de Dios (ley), su provisión misericordiosa (maná) y su soberanía electiva (vara).

Arca del pacto (Números 10:33) y arca del testimonio (Éxodo 25:22) son dos nombres con las que se le designa. La ley de Dios es su testimonio porque es su propia afirmación sobre su ser y propósito. También esa ley es su pacto, porque ella contiene los términos del mismo. Como la ley, reflejada en los diez mandamientos, estaba guardada en el arca es lógico que a ésta se le designe por los mismos nombres que a aquella.

Nuestro problema reside precisamente en que hemos transgredido esa ley y por lo tanto estamos bajo maldición, con todas las consecuencias que la misma conlleva: culpa, extrañamiento y condenación. La ira de Dios pende sobre nosotros con justicia a causa de nuestros pecados. Y por supuesto Dios no va a pasar por alto su ley, porque eso sería tanto como negarse a sí mismo. No es extraño que el lugar santísimo sea inaccesible para el pecador. Y en realidad es mejor que así sea, porque su entrada a ese lugar significaría su muerte segura.

El propiciatorio era la tapa de este Arca. Dos querubines se encontraban en sus extremos. Estos miraban hacia el propiciatorio: miraban la sangre que era derramada sobre él el día de la expiación. Estos querubines eran de una pieza con la tapa. Simbolizan la forma en la que Cristo aúna la misericordia y la justicia de Dios.

viernes, 12 de febrero de 2016

MESA DE LOS PANES DE LA PROPOSICIÓN

'Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro alrededor. Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor. Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa. Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa. Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás. Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.' Éxodo 25:23-30
'Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas; cada torta será de dos décimas de efa. Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante del Señor. Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como perfume, ofrenda encendida al Señor. Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante del Señor, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo. Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas al Señor, por derecho perpetuo.' Levítico 24: 5-9




La mesa de los panes estaba situada a mano derecha según se entraba en el lugar santo. Se trataba de un mueble hecho de madera de acacia recubierto de oro, de dimensiones de 90 cm. x 45 cm. x 70 cm. Tenía como propósito ser el soporte de los doce panes que eran colocados sobre ella cada sábado.
La frase 'pan de la proposición' es literalmente 'pan de la presencia', pues así como el arca era la señal de la presencia de Dios en medio de su pueblo, estos panes representan la señal de que el pueblo se hace presente a Dios. No contenían levadura y una porción de incienso era puesto encima de ellos, de manera que desprendían un agradable aroma.



 






Otra vez es Cristo quien lleva a su cumplimiento total el significado de estos panes, al ser quien de forma perfecta es el pan puro, sin aditivos extraños, cuya vida ha desprendido el aroma más agradable para Dios. Un pan que es la vianda que necesitamos (Juan 6:48) en nuestra peregrinación hacia la patria celestial. Su vida fue también esa libación en la que la entrega no es algo gravoso o hecho porque no queda más remedio, sino un derramamiento a Dios realizado en plenitud de alegría.
Los panes eran de harina lo que puede hablarnos de que los sufrimientos de Cristo eran necesarios para poder convertirse él en el alimento de nuestras almas ya que el grano de trigo tenía que ser cosechado, trillado y molido (en resumen tenía que morir (Juan 12.24) para poder llegar a convertirse en un pan que pudiera ser considerado alimento para nuestros cuerpos y lo mismo paso con Cristo para ser considerado el alimento de nuestras almas.
Ese pan que los sacerdotes consumían, hallan su culminación en la ofrenda de Cristo a Dios, que recordamos en la mesa del Señor cada vez que comemos el pan y bebemos de la copa. 

CANDELERO DE ORO






Éxodo 25:31-40

Estaba hecho de oro puro y pesaba unos 30 kilogramos. El oro, metal precioso por excelencia, nos habla de lo que es imperecedero, aquello que no se devalúa, que no se corrompe.
Es muy apropiado, pues, que este objeto que representa a Cristo fuera de oro puro, porque así es él: 'el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.' (Hebreos 13:8), sin que nada afecte ni dañe a su inmutable naturaleza. Estaba labrado a martillo, lo que significa que era una pieza original y única, no sacada de un molde del cual otras réplicas o copias exactamente iguales podrían ser sacadas.
Otra vez vemos aquí la correspondencia entre ese objeto y Cristo, quien es el Unigénito del Padre (Juan 1:18), es decir, alguien sin parangón y de categoría única, sin posibilidad de tener duplicados o copias imitadoras.
Fue labrado a martillo, lo cual se corresponde bien con la manera en la que Cristo fue tratado por el Padre a fin de prepararlo para su obra salvadora. Las pruebas, los sufrimientos y tentaciones por las que hubo de pasar, fueron el método escogido por Dios para perfeccionar a su Hijo.
De no haber sido su obediencia sometida a prueba, nunca se habría sabido si realmente era completa; el hecho de que obedeciera en medio del dolor demuestra que era absoluta. No hay duda, pues, de que estamos ante el que puede salvarnos.
Estaba formado por siete brazos que culminaban en siete lámparas que debían arder desde la tarde hasta la mañana (Éxodo 27:21), siendo tarea diaria del sacerdote su encendido, su suministro, realizado con aceite puro de olivas machacadas (Éxodo 27:20) y su limpieza (Levítico 24:4).
En el Nuevo Testamento se alude a los cristianos como luz del mundo (Mateo 5:14), cuyas lámparas han de estar siempre encendidas (Lucas 12:35). Y de la misma manera que el ministro del santuario era el encargado de encender las lámparas del candelabro, así es tarea de los ministros del evangelio encender la luz de la palabra, al exponerla y aplicarla rectamente. Las lámparas alumbraban hacia delante (Números 8:2), a fin de iluminar los otros objetos del tabernáculo; no era, pues, su propósito que su luz quedara restringida para sí, sino para alumbrar a otros (Mateo 5:15; Juan 8:12).